| KIKA AVALOS |
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CIRCUITOS EN LOS VALLES CALCHAQUIES |
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Circuito Valles Calchaquíes
Tierra extraordinaria que ofrece miles de sorpresas con un encanto antiguo, donde historia, naturaleza, tradiciones, arqueología y mitos, forman una alianza excepcional, razones que la constituyen en una región turística de inevitable asombro. Recorrido turístico por excelencia, que busca el acceso al Norte Argentino a través de las montañas.
Partiendo desde la Capital hacia el sur por RP 301 , camino a los valles, se pueden visitar las Ruinas Jesuíticas de San José de Lules donde se conserva la capilla y el claustro. Tras recorrer 16 Km. se llega a Famaillá conocida por las típicas empanadas tucumanas. Continuando hasta Acheral se empalma con la RP 307, marcando así el ascenso a los valles. Miles de helechos capturarán la curiosidad del viajero, al igual que los grandes árboles. El camino se interna, de pronto, en la quebrada del río Los Sosa, que forma parte de la Reserva Natural Los Sosa, el mismo a poco de andar se hace de cornisa, con curvas cerradas. Allí ya la selva deslumbra e invita a detenerse, especialmente en la curva a la que se asoma el monumento El Indio. Luego, en el lugar conocido como apeadero militar, la vegetación comienza nuevamente a perder densidad, con los alisos, sauces y pinos como protagonistas. La entrada al Valle de Tafí es simplemente bella. De forma oval, el valle se encuentra encerrado entre el cerro Muñoz y las cumbres del Mala Mala, y dividido por el río Tafí. En su centro reposa el embalse La Angostura, el cual forma parte de la Reserva Natural La Angostura. En la margen sur del dique se halla la localidad de El Mollar, donde se encuentra la Reserva Arqueológica de Los Menhires, que reúne más de un centenar de monolitos de piedra labrada realizados por la cultura Tafí. Vale la pena visitarlos y admirar sus grabados con figuras humanas, de felinos, con pinturas originales y algunos diseños fálicos. Tafí del Valle se encuentra a 2.000 metros de altura. Con sus 2.600 habitantes, es una villa típicamente turística, que conserva el Conjunto Jesuítico de La Banda, cuya parte más antigua fue levantada por los jesuitas en la primera mitad del siglo XVIII. El museo arqueológico del interior del complejo posee piezas de las culturas Tafí y Santa María, además de imágenes y pinturas de la época virreinal. Junto a otras estancias jesuíticas, La Banda conforma un particular circuito rural, centro productivo del famoso queso tafinisto. La visita a los artesanos del lugar, las cabalgatas y las caminatas a través de largos recorridos por las cumbres de la zona, embellecidas con cascadas de hasta 70 metros de altura, son programas ideales para conocer el gran valle de Tafí. Además, en las afueras del pueblo, la reserva arqueológica La Bolsa conserva restos prehispánicos, como sitios de cultivo, residencias y una aldea muy antigua. La RP 307 se encarga de introducir al viajero a los Valles Calchaquíes por el sur, ascendiendo en pronunciado zigzag hasta el Abra del Infiernillo, a 3.042 m. s.n.m., desde donde se obtiene una vista sublime. Allí comienza el descenso, pero ahora las laderas comienzan a mostrar sus primeros cardones y, más adelante, el valle se manifiesta con su típica vegetación, salpicada de algarrobos, churquis, chañares y talas, además de sauces y álamos. Amaicha del Valle es el siguiente punto de detención, para visitar la plaza y sus alrededores, y conocer algo más sobre la Fiesta de la Pachamama, que en la actualidad coincide con los festejos del Carnaval y está vinculada con los ritos relacionados a la fertilidad del ganado y de los cultivos. Luego de empalmar con la RN 40, las Ruinas de Quilmes irrumpen a la izquierda. Fue uno de los más importantes asentamientos prehispánicos de los calchaquíes, que estuvieron allí desde el 800 d.C. En el siglo XVII llegó a tener 3.000 habitantes en el área urbana y 10.000 en los alrededores. En la falda del cerro se advierten las reconstrucciones de la zona residencial, rematada por una fortaleza situada en la cima y dos fortines a ambos costados, sobre la cornisa. Una serie de pasillos permiten la visita guiada del complejo, que fue el último bastión de la resistencia aborigen ante el avance español y que claudicó recién en 1667, tras lo cual 1.700 sobrevivientes fueron trasladados a pie hasta las proximidades de Buenos Aires (la actual ciudad de Quilmes), adonde llegaron apenas 400. En el museo del sitio se pueden ver piezas rescatadas de las excavaciones realizadas allí, y junto a él se encuentran una confitería y un hotel. La legendaria RN 40 se pierde en el valle rumbo a Cafayate, no sin antes pasar por Colalao del Valle, en cuyas cercanías se encuentra El Pichao.
Amaicha del Valle
Desde Tafí del Valle, la Ruta 307 continúa rumbo a Amaicha del Valle pasando por el Abra del Infiernillo, a 3042 metros sobre el nivel del mar, desde donde se accede al espectacular Valle de Santa María de Yocavil.
A 164 kilómetros de la capital y a 57 de Tafí del Valle se encuentra el pueblo de Amaicha del Valle, que guarda un pedazo de historia en cada rincón de su privilegiada geografía. Los Valles Calchaquíes sorprenden al visitante en cada sector de su extenso recorrido con sus impactantes paisajes de cerros llenos de colores, pueblos que guardan mucha historia y donde se encuentran restos de la cultura indígenas.
Amaicha es parte importante de este circuito turístico. Tiene una población de 1.509 habitantes con predominio de su población rural . Presenta un clima seco y fresco (verano templado e invierno seco). Es muy conocida por la calidad de sus frutas y es el único centro en el que se produce el vino patero en la provincia.
Amaicha del Valle ofrece al visitante muchos lugares llenos de belleza e historia: El Paso, Los Chañares, Salamanca, Los Colorados, La Salina, Los Corpitos y Ampimpa (allí se encuentra el observatorio meteorológico); Los Zazos, Tío Punco, Calimonte y Encalilla. También están Anjuana, Tala Paso (punto de encuentro de las copleras) y, con sus huellas históricas, se hallan El Bañado y Quilmes.
En Amaicha del Valle existe un espacio, como un refugio, para cuidar los restos de sus raíces culturales. Se trata del Complejo Museo Pachamama de 10.000 metros cuadrados, con 3.000 metros cubiertos, ubicado sobre la ruta 307, a la entrada del centro turístico. Hay reproducciones de diversos elementos que abarcan períodos históricos desde el 800 A.C, del Valle Calchaquí.
Otra atracción de esta villa es la Fiesta Nacional de la Pachamama que se realiza todos los años en el mes de febrero, se lo hace coincidir con el carnaval, esta fiesta dura una semana y el último día se elige la mujer más anciana del lugar quién recibe el nombre y el legado de La Pachamama, Madre Tierra, la cual representará durante todo un año, hasta la próxima celebración. También se pueden realizar compras de productos regionales en las pascanas(lugar en donde se realiza la venta de comidas y productos regionales)que están ubicadas a los alrededores de la plaza.
Alfarería
Con valiosos antecedentes prehispánicos y de manufactura no superada posteriormente, la alfarería folklórica, casi extinguida conserva técnicas indígenas del modelado directo y el de rodete o chorizo de barro. Pervive en las localidades de los colorados, anchillo, anca juli, monteros y Tafí del Valle, donde se hacen ollas, tinajas, braseros, etc.
Tejidos
Cuando los españoles irrumpieron en la región del Tucumán, los aborígenes que la habitaban tejían con lana de llama, guanaco, alpaca y vicuña, las distintas prendas que usaban.
Los nuevos habitantes introdujeron su técnica con movimientos de hilos impilsados a pedal, además de las ovejas de castilla. Junto a estas innovaciones, la existencia y el conocimiento de las plantas tintoreras de la zona dieron como resultado el tejido mestizo, el cual, con el aditamento actual de colorantes industriales aún posee vigencia en nuestros días.
Colalao del Valle
En voz diaguita significa: talentoso, astuto o arrullo de paloma.Este es el pueblo que se agrupa a la vera del la RN 40 que cruza por su centro.
En pleno Valle calchaquí se alza esta localidad, una tranquila villa veraniega cubierta de añosas arboledas, las que adquiriendo diseños diversos, formaron hermosas galerías, las que junto a sus típicos canales de riego, viñedos, frutales y tradicionales pircas, convierten a Colalao del Valle en un lugar digno de conocer y disfrutar.
Por su cercanía con otras poblaciones de la provincia de Tucumán; Salta y Catamarca que componen este extenso valle formado por el Río Santa María, Colalao se constituye en el centro de un hermosos y singular circuito turístico conocido como Valles Calchaquíes.

La región es rica en yacimientos arqueológicos que dejaron las civilizaciones indígenas que la habitaron, preservadas aún hoy en el tiempo nos muestran los signos vivientes de su presencia histórica.
La villa se caracteriza por su singular belleza, la calidez y sencillez de su gente y por la tranquilidad y paz que rodea todo su entorno. A 196 kilómetros de San Miguel de Tucumán, por RN 40 totalmente pavimentada, encontrará este destino que parece estacionado en el tiempo. El sol es pleno durante todo el año y el buen tiempo está garantizado por la naturaleza, lo que permite gozar sin limitaciones la estadía en el lugar.
La preservación de su arquitectura y medio ambiente, como la tranquilidad, le otorgan ventajas competitivas respecto a otros destinos que convertidos hoy en ciudades, no pudieron abstraerse del ritmo urbano moderno.
Las caminatas, trekking, paseos en bicicletas y cabalgatas son algunas de las actividades que se pueden realizar es este destino, digno a tener en cuenta.
En el mes de enero se rinde homenaje a Los Antigales, fiesta de rito antiguo que se celebra en la zona, referida a los pueblos ancestrales. En ella se habilitan exposiciones de artesanos, renachos con comidas y bebidas regionales, y se realizan desfiles de gauchos, topamientos y actividades de destreza criolla.
Durante el mes de julio se desarrolla la particular Fiesta del Ponchi, popular bebida realizada en base a leche con aguardiente hervidos, y azúcar con canela a la que se le agrega huevo batido. Todo ello transforma a esta celebración en un festejo lleno de costumbrismo, baile y bebidas.
El Pichao

El nombre Pichao, deriva del nombre propio de una de las cuatro parcialidades que componían el grupo de los Colalaos y/o Paciocas (parcialidades de Colalao, Pichiao, Anchillogill y Allamanogil); que eran junto con los Tolombones los principales grupos diaguitas de toda la región central de los valles calchaquíes durante los siglos XVI y XVII.
Es una diminuta aldea de escasos habitantes formada en la última década del siglo XIX, junto a los vestigios de la cultura Cóndor Huasi. Se encuentra a 8 kilómetros de Colalao del Valle hacia el oeste, a 2.200 metros sobre el nivel del mar.
Este pueblo está formado por familias que se autoabastecen criando su propio ganado, como así también cultivando frutos, a partir de los cuales elaboran de forma artesanal los reconocidos dulces de membrillo, cayote, manzana, higo y pera, acompañados de nueces de sus añejos nogales.
A partir de la elaboración de estos dulces nació la Fiesta Provincial de los Dulces Artesanales, festejada todos los años en el mes de febrero con gran protagonismo lugareño. Son varias las actividades que se llevan a cabo durante tres días que dura la fiesta al ritmo del folclore y el sabor de las comidas regionales.
El Pichao cuenta con servicios de alojamiento distribuido en fincas acondicionadas para la práctica de turismo rural y cultural, donde se puede visitar el sitio arqueológico de Cóndor Huasi o realizar caminatas por los alrededores
Ruinas de Quilmes
A escasos kilómetros de la RN 40, este valle mantiene en reserva los valiosos restos de la brava cultura calchaquí. Al pie del cerro Alto del Rey se emplaza la venerable ciudadela de los indios Quilmes (1978 metros).
Tras superar el río Santa María, proveniente desde la provincia vecina de Catamarca, el camino se encuentra con la renombrada RN 40, la cual es un desafío para quienes anhelan cruzar los variado paisajes y accidentes geográficos que la Argentina puede ofrecer.

El paisaje de las Sierras de Quilmes al oeste y el cordón Calchaquí al este, confieren una identidad propia e inconfundible al amplio valle. La pasividad atrapa y tienta a los aventureros a ascender sus escaparadas cumbres.Una ruta enripiada en dirección a los cerros del oeste, lo llevará tras 5 Km., al pie del cerro Alto del Rey, donde se encuentra la venerable ciudadela de los indios quilmes, a casi 2000 m.s.n.m. Es uno de los asentamientos prehipánicos más importantes de la Argentina, habitado desde el 800 d. c. bastión ante el avance español que lucharon durante 130 años, hasta ser doblegados en 1666. Los últimos sobrevivientes fueron deportados a pie al sur de Buenos Aires.
El Mollar y Dique La Angostura
Refugio de moderada calma ideal para descansar, desde el cual se divisa un espectáculo deslumbrante: el lago artificial más alto del país.
El Mollar es una villa turística ubicada en las laderas del cerro Ñuñorco, en la zona este del Valle de Tafí. Su crecimiento como la de todo el valle tafinisto y la zona del Valle Calchaquí, está ligado al camino que fue inaugurado en la década de 1940. El Mollar ha sido un asentamiento arqueológico de mucha importancia. Se debe al doctor Rex González el descubrimiento a mediados del siglo XX, de las ruinas donde estuvo asentada una antigua civilización que la hace remontar a 300 años a.C., constituyéndose en una de las primeras manifestaciones agroalfareras del noroeste argentino y por ende, sedentaria.

Anteriormente estuvieron precedidos por el hombre recolector que buscaba en el producto de la tierra y en los animales su sustento diario
En este sitio estuvo asentada la primera población permanente y es donde nació el primer tucumano.
Hoy en día se convirtió en una de las villas turísticas más visitadas, sobre todo por jóvenes que disfrutan de sus vacaciones en este encantador lugar. El Mollar cuenca con hosterías, campings, casas de familias, cabañas y espacios para disfrutar al aire libre realizando caminatas o escalamientos en los cerros para divisar desde las alturas el verde permanente de la naturaleza.
Una de las atracciones es visitar la reserva arqueológica Los Menhires. Enigmática herencia perteneciente a la Cultura Tafí que floreció 300 años a.C hasta el 800 de nuestra era. Fiel muestra del sentido estético y creatividad de aquellos antiguos habitantes del valle. Algunos alcanzan los tres metros de altura con una de sus caras grabadas con diseños simbólicos, víboras y figuras humanas. Antes dispersos por el valle y trasladados varias veces, se conjeturan tendrían un carácter mágico, una finalidad ceremonial, esencialmente propiciatoria de fertilidad, fecundidad o fraternidad religiosa.Otra opción es disfrutar del sol junto al dique La Angostura, que desde cualquier lugar de la villa puede admirarse en su total esplendor. Este espejo es ideal para la práctica de deportes náuticos como el windsurf, sky, y yetsky. El dique se convirtió en un punto de encuentro ideal para la realización de campeonatos relacionado al deporte.
| Valles Calchaquies en Tucuman |
| Valles Calchaquies en Tucuman, Argentina |
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Portal de ingreso al norte argentino, el circuito del Valle Calchaquí conduce al turista embelesado por sitios de relevancia histórica, ruinas indígenas, yacimientos arqueológicos, campos de cultivo, viñedos, y un constante paisaje de fascinantes verdes, siempre acompañado por la armoniosa melodía de la tradición y las festividades folclóricas.
Integrado por villas veraniegas, cuyas cumbres nevadas deslumbran en invierno, el Valle Calchaquí no conoce de temporadas. Desafiante, acogedor y atractivo a lo largo de todo el año, invita a descubrir sus rincones más ocultos y a deleitarse con sus espacios más conocidos, transgrediendo el territorio de Tucumán hacia Salta y Catamarca.
Villa veraniega emplazada a los pies del cerro Nuñorco y junto a la margen sur del embalse La Angostura, El Mollar atrae al turismo joven con su esplendorosa propuesta. Paseos, campamentismo, deportes náuticos, actividades de aventura, todo colma de vida la temporada estival, en tanto que en invierno las cumbres nevadas atraen al turismo más tranquilo conquistándolo con paisajes inigualables.
Sus principales atractivos remiten a la Reserva Arqueológica Los Menhires, el Dique La Angostura, el Criadero de Truchas y la Capilla Virgen de Covadonga.
Encabeza el circuito por los Valles Calchaquíes, situándose a 103 Kilómetros de San Miguel, y a escasos 4 Kilómetros hacia al sur de Tafí del Valle.
Más info de El Mollar

Pintoresca población ubicada en el centro del valle, de antigua posesión jesuítica, y de actual excelencia turística, Tafí del Valle aparece hacia el centro oeste del territorio provincial cautivando visitantes con su belleza paisajística y su propuesta aventurera y cultural. Entre sus atractivos centrales vale hacer referencia al Museo Jesuítico La Banda y el Museo de Mitos y Leyendas; las reservas arqueológicas y los menhires indígenas; los establecimientos queseros y alojamientos rurales; los cerros, ríos y cascadas; y los indescriptibles paisajes naturales.
Para acceder desde San Miguel de Tucumán, se debe transitar la Ruta Provincial Nº 301 hacia el suroeste para virar hacia el noroeste a la altura de Acheral, tomando la Ruta Provincial Nº 307, pasando El Indio, El Mollar, el Dique La Angostura, y llegando a Tafí del Valle al concretar 107Kms.
Más info de Tafi del Valle

Por el camino del Infiernillo, abra histórica por donde pasó el primer español hacia el llano, se llega a la pequeña y pintoresca Ampimpa. Caminos sinuosos, paisajes agrestes, y más allá, tras la Cuesta de Los Cardones, siempre cuesta abajo, el atractivo central de esta villa tucumana: el Observatorio Astronómico de Ampimpa.
Este observatorio es el único en el norte argentino, y además de utilizarse para la investigación científica y campamentos educativos, ofrece refugios o cabañas a quienes lo visitan, convirtiéndose en una vivencia ineludible en el recorrido de los Valles Calchaquíes.
Apenas unos kilómetros más adelante, aparece Amaicha del Valle otro destacable punto del circuito.
Más info de Ampimpa

Tradiciones ancestrales, cultos a la Madre Tierra, y uno de los mejores climas del mundo caracterizan a Amaicha del Valle posicionándola entre los principales destinos turísticos tucumanos.
En Amaicha reside la única comunidad indígena del norte argentino que conserva aún la cultura diaguita.
Sus pobladores son verdaderos artesanos del tejido y la cerámica, así como excelentes productores de vinos pateros, aguardiente y mistela, alfajores, turrones y quesillos.
Es en Amaicha donde se celebra anualmente la Fiesta Nacional de La Pachamama, única celebración verdaderamente autóctona; y es en ella también donde el turista encontrará interesantes museos culturales y arqueológicos; diques, ríos, lagunas; e innumerables opciones recreativas.
Aparece sobre la Ruta Provincial Nº 357, 57Kms. al noroeste de Tafí del Valle.
Más info de Amaicha del Valle

Pequeño asentamiento de descendientes del guerrero pueblo de los indios Quilmes, esta villa tucumana aguarda sobre la mítica Ruta Nacional Nº 40 cautivando visitantes con su riqueza arqueológica y el cercano atractivo de las Ruinas de Quilmes. Conservadas en la continuación de la Ruta Provincial Nº 357, sobre el cerro Alto del Rey, las Ruinas de Quilmes se presentan como uno de los más importantes sitios arqueológicos del país, además de ser el asentamiento humano prehispánico más grande de la Argentina.
Estas tierras mantienen en reserva los restos más valiosos de la brava cultura Calchaquí. Caminar estas ruinas de piedra y oír entre sus muros la historia que contienen, es una experiencia única.
Más info de Quilmes

A orillas del río Santa María, la serena localidad de Colalao del Valle extiende su territorio privilegiado para el descanso y la meditación. La Ruta Nacional Nº 40 lo atraviesa de norte a sur colmando su perfume de misterio, mientras las calles de tierra y la cordialidad pueblerina, lo presentan como destino ideal para quienes disfrutan inmiscuyéndose en la idiosincrasia y costumbres de otras culturas.
Producción de nuez, especias, vinos pateros y artesanías hacen a la actividad económica de este lugar conocido como “Corazón del Valle Calchaquí”, donde el sol es pleno durante todo el año y el buen tiempo está garantizado por la naturaleza.
Entre sus atractivos destacan el cercano pueblito El Pichao, caracterizado por el cultivo de árboles frutales, y las cautivantes Ruinas de Condor Huasi.
Colalao del Valle surge sobre la Ruta Nacional Nº 40, 196Kms. al noroeste de San Miguel de Tucumán. El Pichao se ubica 8Kms. al oeste de Colalao.
Más info de Colalao del Valle
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